jueves, 5 de octubre de 2017

¡El Morón de las hazañas lo hizo de nuevo y está en cuartos!

Y Morón lo hizo de nuevo...

Este Deportivo Morón dirigido técnicamente por Walter Nicolás Otta, al comando de un grupo homógeneo de "guerreros", con "hambre" de gloria, pero fundamentalmente deseos de quedar de manera indeleble en la historia grande del club, de la misma manera en que supieron desembarazarse con inteligencia y sacrificio, de otros dos conjuntos de Primera División, como Patronato de Paraná y San Lorenzo de Almagro, en instancias anteriores, en esta oportunidad supo controlar primero, en los '90 reglamentarios y eliminar luego en los penales por 5 a 4, en la primera serie de la tanda definitoria de uno, a Unión de Santa Fe, tal vez de los conjuntos más equIlibrados y de mejor andar en la actual Superliga, que tercero en la tabla de posiciones, con los mismo puntos que River, acecha invicto a Boca Júniors, único líder de la competencia con puntaje perfecto tras cinco fechas.

Luego de un partido donde el "Tatengue" impondría condiciones desde el juego, a partir de una buena presión en el mediocampo y con el balón en la "suela", prolongar la búsqueda del desequilibrio en esa interesante dupla ofensiva conformada por Franco Soldano y Lucas Gamba, a pesar de ello la solidez defensiva del Gallo haría que no debiera atravesar por demasiadas zozobras en su última línea, y cuando hubo de resultar desbordado, siempre emergería la figura infranqueable de Julio César Salvá, para ahogar ante Soldano, un mano a mano inmejorable casi en el epilogo del primer tiempo, y descanso mediante, a los '4 del complemento, evitar con sus pies un desvío con destino de red de Lucas Gamba, tras el centro preciso desde la izquierda de Franco Fragapane.

Antes de eso, un Morón que jamás lograría controlar las acciones, contaría con un par de acciones manifiestas de gol, como el centro desde la derecha, que por poco no conectaría Javier Rossi en el área chica, a los '15 del primer tiempo, y la seguidilla que tuviera como protagonista principal a Rodrigo Díaz, sin lugar a dudas el mejor del Gallo, un peldaño por debajo del héroe de la jornada, Julio César Salvá, de gran primer tiempo y correcto complemento, hasta que le durase el oxígeno en el "sistema" para marcar los caminos que sus compañeros no supieran acompañar: primero, a los '34, tras un córner de su "diestra", el balón recorrería toda el área grande de Unión, para que Franco Racca (casi como un presagio del final del partido), a punto estuviera de empujarla al gol y, tan sólo dos minutos más tarde, un tiro libre exquisito desde larga distancia, que obligara al arquero santafecino a ensayar su mejor atajada de la tarde en Alta Córdoba.

El complemento casi que estaría de más para las aspiraciones de ganar el partido en cancha, con un Morón decididamente replegado y obligado a repeler en defensa los intentos cada vez más previsibles del "Tatengue", que fuera de aquella de comienzos de etapa no expondría seriamente el arco del Gallo, que por su lado y ya sin el "Rengo" en el terreno, extenuado y ovacionado por la multitud llegada del Oeste, no arrimaría jamás peligro al arco defendido por Matías Castro.

Encaminados a los penales, Walter Otta haría ingresar a Gerardo Martínez por el mencionado "Rengo" Díaz y luego a Damián Akerman en lugar de Javier "Bicho" Rossi, para agotar los cambios que ya se habían iniciado en el primer tiempo y por necesidad, ante la lesión de Juan Gabriel Ferreira y su reemplazo por Valentín Perales.

Con el pitazo final de Andrés Merlos, de correcto arbitraje, todas las miradas se posarían sobre Julio César Salvá, quien abriría la serie de penales, de espaldas a la colmada tribuna de hinchas del Gallo, conteniendo de gran forma el remate de Franco Fragapane. Como contrapartida, Matías Castro haría lo propio con el remate de Emmanuel Giménez, más por obra del azar que por mérito del arquero, que desviaría el penal del "8" del Gallo, apenas con la punta de su botín, mientras su cuerpo se inclinaba sobre el poste derecho.

A continuación, Lucas Gamba dejaría sin chances a Salvá, para adelantar a Unión, en el único penal que el "1" de Morón no adivinaría el palo ni estaría cerca de atajarlo. Gerardo Martínez con muchísima clase y sobre el poste zurdo de Castro, igualaría la serie en uno.

Para el tercero de la serie, Méndez volvería a adelantar al "Tate" y más tarde Damián Akerman le "rompería" el arco a Matías Castro para el dos a dos. Rivas y con el suspenso de un Salvá que pareció contener el remate y se le escurriría entre los brazos, colocaría con "susto" el 3-2 para Unión de Santa Fe, hasta que otro remate alto, fuerte e inatajable de Emiliano Méndez igualaría las cosas en tres por bando.

Con el dramatismo y la responsabilidad extra del quinto y último penal de la serie, Jonathan Bottinelli convertiría el 4 a 3 para los santafecinos, hasta que Nicolás Martínez, con tranquilidad y clase la colocaría sobre el parante izquierdo de Castro, bien lejos de sus manos para el 4 a 4 final de la serie inicial de cinco.

Ya en la serie de uno, y cuando los corazones comenzaban a latir tan fuerte como los bombos en el "Monumental Juan Domingo Perón" de Alta Córdoba, el Martínez de Unión remataría sobre el palo zurdo de Salvá, que adivinaría el lugar y contendría a medias el remate con su cadera, para que el balón impacte sobre el poste izquierdo y retorne a las manos emocionadas del héroe de la jornada cordobesa.

A punto de hacer historia (más de la ya hecha, y de la grande), Franco Racca sorprendería haciéndose cargo del penal más "pesado" de todos, ensayando una definición magistral sobre el ángulo superior izquierdo de Matías Castro, que habría de quedarse virtualmente parado para asistir como protagonista privilegiado, a la corrida alborozada de Racca para fusionarse con sus compañeros, cuerpo técnico y colaboradores en un abrazo interminable.

Y es que Morón lo hizo de nuevo, eliminó a Unión de Santa Fe por 5 a 4 en los penales y por primera vez en su historia accedió a los cuartos de final de la "Copa Total Argentina", donde lo espera Olimpo de Bahía Blanca, vencedor de Gimnasia de Mendoza.

Acostumbrado a las hazañas y a las proezas futbolísticas, a priori más que complicadas, este Morón de Walter Otta y su grupo de "guerreros" todo lo puede, y entonces, ¿cómo no seguir ilusionándose?.

Y que este 2017, "el año chino del Gallo", perdure para siempre.

¡La "pucha" que se hace difícil escribir cuando brotan las lágrimas!...


@elgallogustavo.



No hay comentarios:

Publicar un comentario