domingo, 21 de junio de 2015

Un "festejo" a medias, tal cual la costumbre.

Suele decirse, muchas veces, que "el cero califica", y sin dudas que la pálida igualdad sin goles, del Gallo y Colegiales, en la fría aunque muy soleada mañana de domingo del "Día del Padre", en el Nuevo Francisco Urbano, constituye un claro ejemplo asimilable a esa categoría incómoda de empates "infumables".

En efecto, el Deportivo Morón no sólo desperdició otra buena oportunidad en este desparejo campeonato, como lo era aprovechar la chance de ganar su tercer cotejo en hilera, y nada menos que ante su "madrugador" público, sino que además y fundamentalmente, dio un paso atrás en la leve mejoría evidenciada ante Atlanta y Español, pero en especial, respecto del buen rendimiento ofrecido en Jáuregui, en la importante y única victoria de visitante, en lo que va del actual torneo.

Con una actuación, en líneas generales, de deslucida para abajo, el equipo de Blas Armando Giunta jamás pudo hallar los caminos para derrotar a un mediocre, pero ordenado "Tricolor" de Munro, que por momentos le quitó la pelota y hasta logró preocuparlo en ofensiva, aunque en definitiva y como escaso "obsequio" para los papás del Gallito presentes en el estadio, entre local y visita habrían de redondear un partido aburrido y sin matices, con contadas "emociones" ante los arcos, en especial durante el primer tiempo, y que en el complemento, entre la inoperancia de uno (Morón) y la falta de vocación del otro (Colegiales), terminarían por desembocar en un auténtico "bodrio".

Como quedara dicho, lo mejorcito del Gallo habría de tener lugar en los primeros '45, donde en base a poco juego asociado y menos fútbol, pero con mucha voluntad y una "pizca" de ambición ofensiva, el once de Giunta se erigiría en el protagonista necesario del partido, generando las mejores ocasiones manifiestas de gol, de la misma etapa y prácticamente de todo el partido, y justo resulta reconocer que, al cabo de aquella primera mitad, hubiese merecido llevarse algo más al entretiempo, que el 0 a 0 parcial, claro está que por "puntos" y en "fallo dividido" y muy ajustado.

Por desgracia, en el complemento, este Morón de "mil caras" a lo largo del presente torneo (y la mayoría, no siempre de las mejores), volvería a asemejarse a aquél equipo anodido y sin fútbol que lo caracterizara en demasiados encuentros, con el retorno a la endeblez defensiva, en particular por los laterales, y el regreso a ese conjunto inexpresivo y carente de ideas en todas sus líneas, aunque con principal preponderancia en el medio, capaz de "partirse" fatalmente en la transición defensiva-ofensiva, nuevamente con un Víctor Leonel Altobelli demasiado sólo, aún con el dibujo táctico de 4-4-2, por otra flojísima labor de Diego Alfonso Barrios Suárez.

En este aspecto y a diferencia de los cotejos precedentes, los "puntos" altos del pasado reciente, no lograrían mantener el buen rendimiento de partidos anteriores, tales los casos de Carlos Alberto Ramos, de muy floja mañana en el Nuevo Francisco Urbano, y los "claroscuros" de Federico Domínguez y Jonathan Páez, ambos de performances sobresalientes ante Flandria, y de importancia vital para el mediocampo del Gallito, aún en roles bien diferentes (aunque complementarios). En el primero de los casos, para dotar al conjunto del poco fútbol disponible y, en el segundo, del equilibrio necesario para que el mismo Domínguez, pueda dar el primer pase ofensivo y asociarse con pelota al piso, con Adrián Maximimiliano Peralta y los propios delanteros.

Precisamente, el referido "Kily" Peralta, resultaría otro de los jugadores determinantes de encuentros pasados, que no lograría conservar su notoria mejoría, más que durante los primeros '30 de juego, para luego retornar al volante irresoluto de las primeras fechas, que amaga a desbordar por su banda y luego se frena, para volver sobre sus pasos y apoyarse en sus volantes centrales o incluso su lateral (retrocediendo cada buen comienzo de avance y tornando lento y previsible sus intentos), que para colmo, en el caso puntual de Cristian Broggi, reemplazante del lesionado Ariel Otermín, se mostrara demasiado impreciso en casi todos los pases.

De lo mejor del Gallo, dentro de otra actuación para el olvido rápido y piadoso, deben mencionarse a un Sebastián Darío Peratta, definitiva y afortunadamente de regreso en su nivel de siempre, responsable de una atajada providencial y a puro reflejo, durante el primer tiempo, luego que un desvío inoportuno en un defensor de Morón, tras un remate previsible de un punta rival, generaría la opción de gol más clara y peligrosa de Colegiales, conjurada de manera estupenda, por un "Flaco" golero que debería volver sobre sus pasos, para estirarse cuan largo es y con una sola mano, para evitar un "sombrerito" involuntario que tenía destino de red.

En un segundo escalón de méritos, podríamos destacar la seguridad de la pareja de centrales, es decir, Nicolás Miguel Gásperi y Emiliano Jonathan Iván Mayola, el primero de progresivo recupero de su mejor nivel (antes de su incomprensible exclusión del equipo, allá por las primeras fechas, cuando se destacaba como "bastión" de la defensa, desde el torneo pasado) y en el segundo, por la regularidad de un sobrio y eficaz zaguero, quien rara vez jugará para el "diez" absoluto, aunque del igual modo, seguramente jamás bajará de los seis puntos en su rendimiento.

En última instancia, resulta dable subrayar la actuación de la pareja "muletto" de atacantes, ambos jóvenes, encaradores y que, por lo visto a la fecha, merecían del cuerpo técnico, bastante más tiempo de partido, del escaso dispensado hasta la jornada 20 del torneo: nos referimos a Santiago De Ossa y Junior Leandro Mendieta, ambos de buen ingreso en los segundos '45, y cuyos fugaces encuentros futbolísticos oficiarían a modo de imprescindible "revulsivo", para propios y extraños, contagiando a sus compañeros con una verticalidad compartida y a sus rivales, a partir de una velocidad y habilidad manifiestas.

De hecho, y en la única opción clara del segundo tiempo y la más trascendente de todo el partido, el propio Junior Mendieta habría de tener el "mano a mano" de la victoria, pero su remate se iría apenas desviado sobre el poste izquierdo del arco visitante, a falta de cinco para el "pitazo" de José Carreras.

En una actuación decepcionante, respecto de los últimos antecedentes, el Gallo y Colegiales aburrieron a todos, en un "flaco" regalo del "Día del Padre" y hasta de homenaje por el 68 aniversario del club, del último 20 de junio.

Y en una igualdad sin goles, donde el "cero" claramente califica, Morón dio un paso atrás, dentro de su "larvada" mejoría de las pasadas fechas.

Veremos, en una semana, con qué versión habremos de encontrarnos, frente a un rival de mayor jerarquía, como Brown de Adrogué, que sin dudas implica un desafío distinto y exigente, máxime de visitante.

Como sea, ante "Cole", el Gallo dejó pasar otra buena oportunidad y dio un paso en falso en su rendimiento más reciente.

Un festejo "a medias", tal cual nos tienen acostumbrados.


Gustavo Adrián Requelme.
@elgallogustavo.



                         Foto: gentileza, Osvaldo Abades (h).

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