domingo, 18 de mayo de 2014

Cuánto daño y pesar mal avenidos, Gallito querido...


Entre la incapacidad manifiesta de un ex ídolo como jugador, devenido inconveniente y desacertadamente en director técnico "pasante", quien jamás reuniera los antecedentes mínimos indispensables para asumir tal cargo, en el momento más crítico, decisivo y delicado en lo futbolístico, de las últimas tres décadas ...

Sólo sostenido en sus caprichos por un presidente "enfermo" de personalismo extremo y mediatizado en sus decisiones, por los "amiguismos" y los compromisos políticos partidarios, a contramano de los legítimos reclamos de los socios y los auténticos y trascendentes intereses institucionales...

Sumado al aporte inestimable de los obsecuentes de siempre, "idiotas útiles", genuflexos varios  y serviles por conveniencia o definición, verdaderos "hinchas" de sus aspiraciones personales, de las dádivas y canonjías políticas y de la difamación sistémica como método de amedrentamiento y control de la crítica ajena, en verticalista observancia a la “bajada de línea” oficial de la intolerancia en tanto política…

Entre uno y otros habrían de conformar el plantel más vergonzante de los últimos años, con demasiados protagonistas sin sangre, ni alma, ni vergüenza deportiva, ni “hambre” de gloria, ni mucho menos respeto por la gente, y que jamás estuvieran a la altura de las circunstancias y los desafíos, “arrastrándose como babosas” o haciéndose expulsar para evitar el próximo y definitivo encuentro…

Mientras el presidente le falta el respeto públicamente a uno de nuestros grandes y últimos ídolos y ejemplos contemporáneos, como Alejandro “Chiche” Migliardi, “jubilándolo” por anticipado y sin previo aviso, en medio de un manoseo incalificable, gratuito y desagradecido, al anunciar torpe e inconsultamente su intención de nombrarlo para el futuro cargo de manager; semanas después de someterse a los 42 años, con toda la hidalguía y buena voluntad del mundo, a una intervención quirúrgica para volver a su plenitud física y, por ende, rehabilitación mediante, al arco que le corresponde por derecho adquirido e innumerables tardes y noches de fantásticas faenas e inolvidables hazañas bajo los tres palos del club que tanto ama…  

Así las cosas, nuestro actual destino de recurrente pesar e injusto sufrimiento estaría marcado de antemano, como cruel sino de la inoperancia, la incompetencia, la soberbia, la imbecilidad y la ignorancia de todos los actores con responsabilidad en este indigno y triste..., muy triste presente.

Ya no quedan más palabras… Ya sobran las explicaciones y los adjetivos repetidos hasta el hartazgo, por lo menos desde este mismo espacio, ajeno a la política nefasta del adoctrinamiento de “rebaño”, la traición consciente y consentida y el silencio cómplice o la autocensura, por vías de las pautas publicitarias comunales e incluso valores mucho más prosaicos y hasta deleznables.

Ya el daño irreparable está hecho y sólo resta implorar que las consecuencias deportivas no resulten aún más graves, si se tratase de un descenso a una divisional semi-profesional y sin ninguna clase de relieve futbolístico ni atractivo comercial o televisivo, salvo que precisamente a ello remitiese aquél remanido y retórico “proyecto”, tantas veces repetido a la hora de justificar públicamente las sinrazones de lo injustificable y de lo absurdo al servicio de la debacle, puesto que semejante estructura edilicia y sus consecuentes gastos, sólo podrían ser afrontados a partir de la profundización de un innegable modelo de “municipalización” del nuevo estadio, hoy tan evidente como otrora inexistente, en la “letra chica” del proceso de traslado y desguace del viejo y entrañable Francisco Urbano.

Ya todo es dolor y herida mal habida… Ya todo es tristeza, desilusión, desengaño y una intolerable sensación de vergüenza ajena, de despojo, de arrebato, e insultante pisoteo de nuestro patrimonio y bien más preciado.

Cuánta mentira disfrazada de progreso, cuánto falso profeta disimulado de Mesías y cuánto Judas sentado a nuestra mesa y que nos ha vendido por un par de monedas de oro, negándonos hasta tres veces antes que cante el Gallo y, sin embargo, todo ello podría constituir tan sólo el comienzo, de una crucifixión y un calvario dolorosamente compartidos...

¡¡Cuánto daño y pesar mal avenidos, Gallito querido!!.

RECEN POR MI (hoy, mañana y SIEMPRE).

 

5 comentarios:

  1. La verdad muy buena cronica, muy buen lenguaje utilizado. Estudio comunicación social y siempre q suben una cronica me llama la atencion la diversidad de palabras y sinónimos que utilizan. Los felicito. Aguante moron y vamos a safar a pesar de todo. Lo peor es notar como la indignacion se nos hace recurrente gracias a jugadores y dirigentes.

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    1. Muchas gracias por tus gentiles y elogiosas palabras, Pablo. Y reconforta saber que valorás nuestra humilde labor (máxime viniendo de un futuro colega). Ojalá podamos conseguir el punto que nos falta en Jáuregui y podamos sepultar de una buena vez, esta temporada digna de la zaga "Pesadilla". Abrazo Gallo!. Gustavo Adrián Requelme.

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  2. Perdón, pero a qué "legítimos reclamos de los socios" hacen referencia? si esta dirigencia fue votada por los socios del mismo modo que será apoyada o no en poco tiempo en el llamado a elecciones? Por qué no hay una lista opositora? No hay opciones porque no hay nadie que se crea capaz de cargarse al hombro el club. Se critica y se visualiza fácilmente los errores que nos llevaron a donde estamos, pero nadie aporta algo diferente concreto para salir de esta o para pegar el volantaso y cambiar de rumbo, si es real que tan mal se está manejando la cuestión. No seas hipócritas, nadie nos impuso a esta CD y nadie va a imponer a la CD en las próximas elecciones. El único reclamo para que sea realmente legítimo, debe hacerse en las urnas. Todo lo demás es puro cuento.

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    1. Perdón, "no seamos hipócritas" quise escribir

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  3. Nosotros reflejamos una realidad incontrastable con los propios resultados de la gestión, Julián. Cuando hablamos de los "legítimos reclamos" de los socios, nos referimos a la actitud autocrática de un presidente y una CD que se han manejado por caprichos, y a espaldas de los pedidos a voz en cuello de la mayoría de quienes deberían representar fielmente, como en los casos de jugar los fines de semana por la tarde o las renovaciones del actual paupérrimo plantel, por citar sólo dos casos al azar. Nadie duda de la legalidad de la actual gestión, sostenida en su génesis de ficticia y compulsiva "unión" (para habilitar el pseuo "salvataje" y "desembarco" comunal), por el voto de 700 socios, en un plebiscito tan poco legítimo, desde lo fáctico, como el que habrá de desarrollarse el próximo domingo 8 de junio del corriente. Por los demás, si algo no somos en este espacio, es precisamente "hipócritas", puesto que hemos venido reflejando y hasta anticipando en idénticos términos, la deblacle futbolísitica actual, mientras otros se llamaban a silencio por intereses personales que poco y nada tienen que ver con los de la institución. Finalmente, tu reflexión final nos resulta lamentablemente familiar, siendo el único argumento oficial para responder a la crítica argumentada y sostenida en la patética coyuntura de este presente tan doloroso para los VERDADEROS socios e hinchas del Deportivo Morón: "formen una agrupación, ganen las elecciones y manejen los destinos del club como les guste...". Las urnas no se "tiran por la cabeza" del socio, en acuerdo o desacuerdo. Jamás deberían ser utilizadas para contraponer la prepotencia de la "chicana política" barata, a la razón de los hechos fácticos. Y por úlitmo, te recuerdo un precepto básico de cualquier democracia moderna y seria: se gobierna fundamentalmente para las minorías, porque de otro modo nadie las escucharía ni representaría en sus reclamos, puesto que los de las mayorías ya están contemplados en el accionar diario de gobierno (teóricamente). Saludos. Gustavo Adrián Requelme.

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