miércoles, 7 de marzo de 2012

EL DUEÑO DE LA PELOTA...

Algunos, por cuestiones generacionales no sabrán de lo que hablamos, pero otros, aquellos que transitan de la tercera década en adelante, seguramente conocerán el significado de la simbología..., de cualquier forma: se acuerdan cuando de chicos, nos juntábamos en el potrero o simplemente la calle o la vereda, para armar un “picado”, y tras el “pan y queso” para determinar democráticamente la conformación de los equipos, deliberábamos no sin discusiones, sobre la conveniencia de la inclusión de última hora, de aquél vecino gordito y retacón, con el que ninguno de los presentes se daba, y que aún de impecable conjunto deportivo y hasta botines “Fulvence”, esperaba callado a un costado del improvisado terreno de juego (delimitado por todo tipo de abrigos y piedras de dimensiones considerables), su rol en la escena, como protagonista principal o simple espectador de lujo?.

Recuerdan que, a pesar de las múltiples resistencias iniciales y que, a diferencia del resto, la pelea pasaba por endosarle el citado vecino al bando contrario, finalmente los más amigables, más por pragmatismo que por amabilidad, convencían a los más intransigentes sobre la casi “necesidad” de sumar al juego a aquél gentil desconocido que vivía medianera de por medio, vestido de punta en blanco y con sus mejores galas, pero con menos fútbol que la revista “Para Tí”, y que aguardaba tranquila y pacientemente el guiño condescendiente que le permitiese ingresar..., alguno de ustedes, los que peinan algunas canas..., recuerdan por qué terminaba siendo partícipe del encuentro, por más que tuviera los pies redondos y para el arco, las manos más vulnerables de toda la cuadra?...

Suponemos que muchos habrán adivinado desde el primer párrafo..., que aquél vecino retacón y gordito, con menos fútbol que “Utilísima”, era nada más y nada menos..., QUE EL DUEÑO DE LA PELOTA.

Y a qué vendrá todo esto?..., se preguntarán en este punto los más jóvenes, aquellos que generacionalmente no tienen ni idea de lo que estamos hablando..., pues viene a colación de la novela política protagonizada por las dos listas que aspiran a manejar los inciertos destinos del club, a partir del próximo 25 del corriente, y por el ejecutivo comunal que, si bien no sabemos si sabe o no de fútbol, vecino con el cual nos hemos dado poco y nada..., aspira a encabezar una lista de unidad, con el consenso de todos los demás actores, para poner a rodar la “pelota” económica y administrativa que hoy, ninguno de los presentes puede ostentar, y que a pesar de las resistencias iniciales y más por pragmatismo que por amabilidad..., todos los actores han decidido incorporar al juego, más por necesidad y obligación que por convicción y decisiones propias.

Así las cosas, y tras el vergonzoso espectáculo dado por los máximos referentes de la agrupación “Nuevo Gallo”, ante los micrófonos de “La 94 Sport”, el último viernes, y a pesar de haber sostenido públicamente la decisión de conjunto de rechazar la unidad, tal cual estaba plateada desde el municipio, con el correr de las horas y más en frío, los mismos protagonistas decidieron dar marcha atrás en su intransigente postura, a sabiendas que en sólo dos horas de programa y en un estudio de radio, podrían haber dilapidado cualquier posibilidad de éxito en los futuros comicios, más allá de buenos proyectos y del acompañamiento de nuevos mecenas, con aportes económicos garantidos para la consecución exitosa de dichos planes de gobierno.

Ya en lunes y en la previa de la goleada ante el “Carcelero” de Villa Devoto, las tres patas de esta mesa físicamente endeble desde su construcción, habrían de reunirse por primera vez, según los deseos del intendente, arribando a un principio de acuerdo, por lo menos en cuanto a la necesidad de suspender el venidero acto eleccionario en el Deportivo Morón, en beneficio del armado de una lista de unidad, auspiciada y encabezada por un hombre de confianza de la intendecia municipal que, a cambio, se comprometía a poner en marcha un plan de salvataje económico y administrativo para la institución, a fin de sanear sus cuentas y darle la proyección deportiva que ha ido perdiendo durante los últimos veintidós años.

Tras ese primer cónclave, al que asistieran los máximos responsables de ambos grupos en pugna, tanto se trate de “Nuevo Gallo” (Hugo Toschi, Roque Labbozetta, Roque Capriccuolo y Francisco Sánchez), como del “Frente de Unidad Moronense” (Alberto Meyer, Juan Carlos Nigrelli, Oscar Richelet y Fidel Mannisse), a quienes se sumaría Gabriel “Conejo” Mansilla, el único representante del gobernante oficialismo, que tras coquetear políticamente con ambos espacios, antes de la irrupción del municipio, parecía haber firmado su “pase” al meyerismo.

De la reunión en el palacio municipal, los asistentes se llevarían un par de certezas y una buena cantidad de tareas para el hogar: entre las primeras, la condición que la ayuda comunal estaría supeditada a la conformación de dicha lista de unidad y que, en cualquier otro escenario, no habría participación gubernamental local y los contendientes irían directamente a las urnas, porque las elecciones internas en el Gallito serían una realidad inevitable. Al mismo tiempo, y para garantizar la armonía de partes y, de paso, controlar la propia iniciativa, la unidad llevaría a la presidencia a un enviado del municipio, que en este caso resultaría Adrián Eduardo Grana, hermano de Mario y ex presidente del Concejo Deliberante, a la vez de presidente del oficialista partido “Nuevo Encuentro” y hombre de extrema confianza de Lucas Ghi, y de amistad personal con el diputado nacional, neo kirchnerista y otrora candidato a la gobernación bonaerense, Martín Sabbatella.

Entre las tareas para el hogar figuraba la conformación efectiva de la lista de unidad, excluyendo al candidato a presidente, para lo cual los representantes de ambas agrupaciones debieron volver a verse las caras (con el esfuerzo que dicho acto conlleva para ambas partes), con el fin de limar las asperezas que pudiesen en respuesta al pedido comunal, algo que se lograría en parte, a partir del siguiente esquema: con la presidencia en manos de la intendencia, la vice primera recaería en manos del ex presidente, Alberto Meyer, mientras que la vicepresidencia segunda, por lógica consecuencia y equilibrio, ungiría a Hugo Toschi para el cargo. De allí para abajo deberían completarse todo los puestos, con la premisa general de la administración del club, en manos meyeristas, y los asuntos del fútbol, tanto profesional como amateur, irían a parar a gente de la troupe toschista. Quedaría también por definirse la participación y el rol del misterioso mecenas traído desde la orilla de “Nuevo Gallo” (que no es otro que el empresario Mauricio Fera, dueño de la cadena de restaurantes de carnes, “Rodizio”, entre otros emprendimientos), dentro de este escenario de unidad con fórceps, quien participara del cónclave con Lucas Ghi y fuera presentado formalmente al intendente, junto a sus intenciones de asistencia financiera y de contactos con gente vinculada a Matías Almeyda, dentro de un ambicioso proyecto de resurgimiento de las divisiones inferiores del Gallo.

Sin embargo, los problemas volverían a presentarse, apenas acallados los cinco gritos frente a Lamadrid, a la hora de definir cuál de los dos grupos se haría cargo de la secretaría del club, sector neurálgico y de importancia estratégica en cualquier empresa o institución. Enterados de la situación y para evitar mayores empantanamientos, en momentos en que urgen los tiempos electorales, de conformidad con un manoseado Estatuto del club, desde el ejecutivo municipal hicieron saber a ambos sectores que, o zanjaban con premura y por supuesto éxito, el diferendo susbsistente o volvería todo el proyecto a fojas cero, lo que en buen romance y dados los referidos tiempos comiciales, es lo mismo que advertir el retiro definitivo de la municipalidad, en el supuesto de no arribarse a un acuerdo.

Ante ello, ambos sectores volverían a reunirse con el objetivo de llegar al definitivo entendimiento, lo que los mantendría ocupados y preocupados desde la noche de ayer, martes. Y no es para menos, si tenemos en cuenta que hoy, miércoles 7 de marzo, VENCE EL PLAZO MAXIMO LEGAL PARA LA PRESENTACION Y OFICIALIZACION DE LISTAS, CON O SIN UNIDAD.

Mientras esperamos cómo se define esta película de suspenso por capítulos, quieren saber DE CUANTO SERIA LA PELOTA que tanto seduce y obliga, en partes iguales?: pues sin confirmación oficial (obviamente jamás la habrá por estas horas de febriles negociaciones), estaríamos hablando de un monto aproximado a los 18 millones de pesos anuales, es decir, un millón y medio de la misma moneda mensuales, lo que representaría no sólo el presupuesto mensual más alto de la categoría, sinó también y en la comparación, superior a muchos clubes metropolitanos de la “B” Nacional y hasta de muy similares característas al que manejan anualmente, un par de instituciones de la primera división “A” (tales los casos de Godoy Cruz, Argentinos Júniors o Banfield).

Por eso, mientras las chicos de la cuadra deliberamos, sobre qué hacemos con el vecino regordete y sin pinta de condiciones futbolísicas, le “relojeamos” la pelota que abraza entre sus manos, en su confiada y paciente espera, cada vez más convencidos, por pragmatismo y no por amabilidad de vecinos, medianera de por medio..., QUE NO TENEMOS MAS ALTERNATIVA QUE INVITARLO A QUE JUEGUE.








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