lunes, 3 de julio de 2017

¡El día tan esperado!

Y finalmente, luego de 17 años ininterrumpidos en la tercera categoría del fútbol argentino, el Deportivo Morón disputó sus últimos '90 en la Primera "B" Metropolitana, marcados a fuego para la estadística, la historia y el recuerdo perenne de sus socios e hinchas, con una igualdad en uno, frente a Deportivo Riestra, en el Nuevo Francisco Urbano, en una imborrable tarde de viernes 30 de junio de 2017.
Luego de 38 fechas de un torneo soñado, donde el Gallo, el mejor equipo de la temporada casi por demolición, se consagrara campeón cuatro jornadas antes de la conclusión del mismo, alzándose con un ascenso a la Primera "B" Nacional, tantas veces fantaseado como visto desde afuera, durante el transcurso de los últimos 27 años, un tiempo demasiado prolongado para el ciclo vital y emocional de cualquier ser humano.
Los goles de Nicolás Ríos, para la visita, a los '38 del primer tiempo, y el empate final de Valentín Perales para Morón, sobre los '20 del complemento, ingresarán en el recuerdo y la estadística entrañables de un encuentro que ya constituye parte de la historia, del adiós del Deportivo Morón a la categoría, en un auténtico acto de justicia futbolística y de reparación emotiva, para con tantos y tantos hinchas del Gallo, que sólo han sabido de sinsabores y desiluciones en todos estos años, y que este grupo inolvidable de héroes, dentro y fuera de la cancha, le devolvieran la sonrisa de felicidad, a una pasión inigualable, pero que desde los resultados ya parecía predestinada a la postergación y a una espera tan ansiosa como interminable.
Así las cosas, una tarde de viernes 30 de junio de 2017, el Deportivo Morón se despediría de la Primera "B" Metropolitana, con una igualdad uno a uno frente a Deportivo Riestra, en el Nuevo Francisco Urbano, tal vez sepultando los últimos vestigios de una historia que parecía predestinada a la repetición interminable de desiluciones futboleras, casi con la fuerza inmodificable de un sino karmático.
Morón se fue de la "B" Metro y desde hoy mismo ya es "Nacional", venciendo tal vez a su propio destino de decepciones y lágrimas mal avenidas.
Llegó el día. El tantas veces imaginado. No dejemos de soñar y permitamos que nuestra ilusión nos conduzca definitivamente, a un renovado destino de grandeza deportiva e institucional.
Morón es "Nacional". Morón es carnaval. La pesadilla llegó a su fin.
Enhorabuena. Nos lo merecíamos tanto!.

@elgallogustavo.

Despedida con empate, en el Bajo

El Deportivo Morón se despidió del torneo de la Primera "B", en condición de visitante, con un empate en uno, frente a Defensores de Belgrano, en el "Juan Pasquale", con tantos de Nicolás Ramírez, a los '28 del segundo tiempo y de Lucas Buono, a los '41 de la etapa complementaria, en un encuentro que tenía destino de cero a cero, hasta el desnivel del Gallo, y que con la ventaja en el "bolsillo", en un típico desarrollo de "mete gol gana", el local hallaría una igualdad agónica, cuando los tres puntos parecían encaminarse rumbo al Oeste.
Con varios cambios, respecto del once inicial que igualara en cero frente a Almirante Brown, el equipo de Walter Otta registraría los ingresos de Cristian Broggi, Valentín Perales y Nicolás Minici en defensa, acompañando a Milton Alvarez en el arco, más Franco Racca (nuevamente de buen partido) en la última línea.
En el medio, Damián Toledo complementaría a Emmanuel Giménez en el "doble cinco", con Leandro Guzmán por derecha y Nicolás Ramírez por la banda opuesta.
En ofensiva, Matías Pardo, desequilibraría por el andarivel zurdo, en especial durante el primer tiempo, mientras Javier Rossi quedaría como "referencia de área", para "bailar con las más fea", esto es, la marcación férrea y siempre al límite de lo reglamentario de Luciano Goux.
En un primer tiempo sin grandes emociones, el Gallo contaría con la más clara de la etapa, cuando el mismo Goux le quitara el "grito de gol" de la boca, al "Bicho" Rossi, ganándole en un mano a mano "in extremis", sobre la misma línea de gol del arco defendido por Albano Anconetani.
En el complemento, el Gallo saldría decidido a buscar la diferencia, con un buen ingreso de Mauricio Del Castillo, quien a punto estaría de marcar el uno a cero, con un buen ingreso sobre el carril izquierdo, aunque su remate cruzado y con escasa potencia, resultaría controlado por el "inoxidable" arquero de Defensores.
Como contrapartida, Milton Alvarez generaría una tapada de excepción, ante el remate de Cristian Baima, desviando por sobre el travesaño un remate que tenía destino de gol, de no intervenir los reflejos del mejor arquero de la categoría, por números y rendimiento.
Cuando el partido parecía encaminarse a un cero a cero "de manual", una llegada por sorpresa de Nicolás Ramírez, por la banda izquierda, terminaría con el remate cruzado y preciso del "diez" del Gallito, para anotar el uno a cero, a los '28 del segundo tiempo, y dejar la sensación de partido "terminado", de no ser por alguna desantención de la defensa de Morón o el acierto de los delanteros locales, combinación que habría de darse para el empate final de Lucas Buono, a cuatro minutos del tiempo cumplido, luego que el "lungo" delantero del "Dragón" anticipara a la última línea y de cabeza colocara el uno a uno final para un partido parejo y disputado en el Bajo Núñez.
Ahora sólo falta Deportivo Riestra, en el Nuevo Francisco Urbano, para despedirse definitivamente de la "B" Metro y pensar en "Nacional".

@elgallogustavo.

¡No te vayas campeón... Quiero verte otra vez!

En una noche plagada de emociones, por el momento tantas veces imaginado de la premiación oficial al plantel y cuerpo técnico campeones de la temporada 2016/17, del torneo de la Primera "B", a cargo del presidente de AFA, Claudio Tapia, acompañado del presidente de la Mesa Ejecutiva de la divisional, Gabriel Fernández, y de otros miembros del Comité Ejecutivo de la Asociación del Fútbol Argentino (Guillermo Marín y Jorge Barrios), en conjunto con el presidente de la institución, Alberto Rubén Meyer, los vicepresidentes del club, Leandro Sauk y Juan Carlos Nigrele, y demás miembros de Comisión Directiva, coronado con una vuelta olímpica inolvidable y nuevamente ejemplar, únicamente de sus protagonistas y familiares, el Deportivo Morón campeón vivió otra noche para atesorar en las retinas y los corazones, nada menos que un martes 20 de junio, en ocasión del 70 aniversario del Gallo, y a pesar de la actitud incomprensible y hasta irresponsable de la dirigencia visitante, presente en la cabecera visitante, quienes se pusieran de espaldas al paso del plantel campeón y sus familias, en el marco de su merecida vuelta olímpica, en un gesto de desagradable desdén y falta de respeto, más propio de hinchas comunes que del decoro que deberían guardar los representantes de una institución de fútbol.
Con el saludable y aplaudido regreso de Gerardo Martínez al campo de juego, para disputar un cuarto de hora y hasta, fiel a su virtuosa costumbre, estar a punto de "clavar" un tiro libre de los suyos, para luego permitir el ingreso de Damián Akerman, el partido frente a Almirante Brown transcurrió sin demasiado relieve futbolístico, entre la fiesta del campeón de la categoría y las necesidades de una visita que pugna por subirse al "estribo" del torneo Reducido, a falta de dos jornadas para el cierre del torneo regular.
Con pocas opciones de ambos lados, más allá del referido tiro libre de Gerardo en el primer tiempo y un cabezazo apenas desviado de Javier Rossi, en el complemento, el Gallo campeón no sufriría sobresaltos de parte de su partenaire de la noche mágica, en su cumple nro. 70, dentro de un partido friccionado, en ocasiones por demás, donde evidentemente, algunos rivales no comprendieron la naturaleza festiva, más allá de la disputa seria de un partido oficial por el calendario, al igual que sus dirigentes tampoco lo entendieran fuera del campo de juego.
Si hasta hubo tiempo de otros reconocimientos, como la medalla de Alberto Meyer al árbitro del encuentro, Eduardo Gutiérrez y las copas al plantel y cuerpo técnico campeones, por parte de la Comisión Directiva del Deportivo Morón.
Y hasta el desfile en el entretiempo de las disciplinas que obtuvieran logros deportivos importantes en los últimos tiempos, como "Las Gallitas", campeonas del torneo de fútbol femenino de la "B" y que accedieran a un histórico ascenso a Primera; los chicos de la categoría 2007 del Futsal Promocionales, que se adjudicaran el torneo Apertura "BAFI" (Buenos Aires Fútbol Infantil), de forma invicta; los karatecas del Gallo que obtuvieran una decena de medallas, durante el pasado Campeonato Nacional realizado en Rosario, llevándose además el título por equipos, relegando a Boca Júniors, por ejemplo, a la tercera posición del medallero; y las chicas de Patín, con Valeria Ceccoli a la cabeza (acompañada de Belén Bringas), que resultara medalla de bronce en el último torneo de la Divisional "B", disputado en Rosario.
En otra fiesta ejemplar y para el recuerdo, el cero a cero entre el Deportivo Morón campeón y Almirante Brown fue la "excusa" ideal para vivir un cumpleaños inolvidable e histórico de nuestro club.
Salud, Gallito!!.

@elgallogustavo.

Fiesta sin "Candombe"

Por la fecha 35 del torneo de la Primera “B”, al Gallo campeón le tocó “estrenar” su título frente a San Telmo, en el “Dr. Osvaldo Baletto” de la Isla Maciel, y con un once alternativo, mechado de un puñado de titulares y muchos suplentes, precisamente con el objetivo de poder observar a aquellos futbolistas que no tuvieran suficientes minutos en cancha, el Deportivo Morón cayó por uno a cero ante el “Candombero”, al cabo de ’90 de juego cuyo balance y merecimientos estuvieran más cerca de un empate.
En un primer tiempo sin demasiado relieve, donde se lucharía más lo que se jugaría, en un terreno desparejo que invitaba a usar la pelota aérea como recurso ofensivo, poco y nada había sucedido hasta que a los ’24, Ezequiel Melillo, el punta izquierdo de “Telmo” le ganara la espalda a Juan Ferreira y ya dentro del área, definiera cruzado y rasante, junto al poste zurdo y más lejano de Nicolás Angellotti, para la ventaja inicial del local, que a la postre le alcanzara para resultar definitiva.
Con Racca, Perales y Minici completando la línea de fondo, Maxi Jerez, Toledo, Tabak y Guzmán en el medio, más Mauricio Del Castillo y Javier Rossi en ataque, Morón no generaría demasiado peligro al arco defendido por Carlos De Maneses, más allá de algún cabezazo forzado o remate anunciado a las manos del arquero.
Con el ingreso de Nico Ramírez en lugar del lesionado Matías Tabak (con esguince de rodilla), el Gallo recuperaría algo de volumen de juego al final de la primera etapa, aunque no le alcanzaría para acceder a un empate más justificado en los deméritos ajenos que en las virtudes propias.
En el complemento, ya con Sebastián Montero en el terreno de juego, en reemplazo de Jerez, el equipo de Walter Otta asomaría más incisivo y punzante, aunque fallaría en la puntada final, a excepción de un cabezazo de Javier Rossi que tenía destino de igualdad, y entre De Maneses y algo de fortuna “Candombera” impedirían el ya justificado empate de la visita.
Con Matías Pardo en sustitución de Del Castillo, Morón intentaría por todos los medios alcanzar el uno a uno, topándose con un arbitraje errático y por momentos tendencioso de Lucas Di Bastiano, que se equivocara mucho y repetido, por lo general en beneficio involuntario del local, sancionando las divididas en favor de San Telmo y en contrapartida, ignorando infracciones reiteradas (y por momentos hasta groseras) dentro del área, en perjuicio de un Montero desacomodado de manera ilícita y sistemática ante cada centro.
Con el final del partido, el Gallo sufriría su cuarta derrota en 35 jornadas, lo que denota la contundencia y regularidad demoledoras del campeón y mejor equipo de la categoría, durante el presente torneo de la Primera “B”, temporada 2016/17.
Con Almirante Brown en el horizonte más cercano, el Deportivo Morón comienza a agotar las últimas tres fechas que lo separan del inicio de su “regreso Nacional”.
En definitiva, una derrota sólo para la estadística, de un Morón campeón y que busca completar su faena perfecta, derrotando a su clásico rival interdistrital.
Por otra vuelta, con Almirante. De fiesta, pero sin “Candombe”.

@elgallogustavo.

¡MORON CAMPEON!

Cuántas veces soñamos con este título, durante lo últimos 27 años, y fantaseamos con un festejo emocionado luego de tanto tiempo y tantos “golpes” del destino futbolístico?.
Cuántas veces creímos que “este es el año”, y al tiempo la cruel realidad nos devolvía a la decepción repetida de una frustración que parecía karmática e inmodificable?.
Cuántos planteles de nombres conocidos y de presupuestos altos, para terminar “arañando” un puesto en el Reducido, o peor aún, salvando la categoría en la última jornada, con el “corazón en la garganta” y la garganta cerrada de angustia?
Cuántas finales perdidas, alguna de manera cinematográfica, propia del “thriller” más insospechado de nuestra “filmografía” futbolística de los últimos 27 años, repartida entre la ciencia ficción y el terror más verosímil?
Cuántas ilusiones extraviadas, en casi tres décadas y cuántos sueños rotos al cabo de los 17 años que nos demandara retornar de una “B” Metro, que al principios cometimos el pecado de soberbia de subestimarla y convencernos de un regreso rápido y aproximado al “trámite”, al tiempo que años tras año se convertía en la “trampa perfecta”?.
Cuánto prestigio dilapidado y cuánto dinero apostado a “inversiones de riesgo”, resignando crecimiento, calidad institucional y credibilidad entre propios y extraños?.
Cuánto prestigio dilapidado y cuánto dinero apostado a “inversiones de riesgo”, resignando crecimiento, calidad institucional y credibilidad entre propios y extraños?.
Cuánta “leyenda urbana” sobre decisiones dirigenciales subterráneas de no ascender jamás, cuando la realidad futbolística apuntaba más a la incapacidad que al dolo premeditado?.
Cuánto miedo a la “cosa juzgada” y a la reiteración sistémica de la desilución programada e irreversible, a mitad de camino o en el último suspiro del tiempo reglamentario, comenzaron a desbaratarse con el golazo de tiro libre de Rodrigo Díaz a Platense, a los ‘4 de iniciado el juego en el Nuevo Francisco Urbano?
Y ni hablar con el dos a cero, sobre el “Calamar” (equipo esquivo en la historia, si los hay), autoría de Javier Rossi, para que en el Oeste las lágrimas (esta vez de emoción) comenzaran a aflorar, antes de arribar al primer cuarto de hora de partido.
En el segundo tiempo, el golazo de tiro libre de Luis ‘Popi” Quiroga, para la visita (calco del ejecutado por el “Rengo” Díaz, por ubicación en la cancha y ángulo elegido para la conversión), a cinco del final, sólo serviría para agregar esa cuota de dramatismo siempre presente, que justifica el dicho popular de “si no se sufre, no es Morón”.
Pero llegó el pitazo final de Yamil Possi y con él, la liberación de miles de almas en el estadio, con llantos de emoción y abrazos interminables en las cuatro cabeceras de un Nuevo Francisco Urbano abarrotado de simpatizantes y sueños compartidos, mientras plantel y cuerpo técnico festejaban un campeonato obtenido cinco fechas antes del final, lo que revela la superioridad manifiesta de un Deportivo Morón justo campeón y por “afano”, predominante, sólido y regular, desde la tercera fecha del torneo en adelante.
Amanecidos y felices, con las emociones amontonadas y a flor de piel, en la histórica noche del martes 6 de junio de 2017, el plantel y cuerpo técnico lograron con trabajo, seriedad, sacrificio y capacidad, lo que hasta hace tan poco parecía imposible: derribar uno tras otro, todos los mitos reseñados en esta misma nota.
Y de esta manera, finalmente, pudimos gozar de la fiesta inolvidable que tanto anhelábamos, de la forma en que la merecíamos, esto es, ordenada, respetuosa para con los protagonistas y sin desbordes, evidenciando además una grado de madurez ejemplar en todos nosotros, socios e hinchas.
Morón es el campeón del torneo de la Primera “B”, temporada 2016/17, y ascendió a la “B” Nacional, tras 17 años de ausencia.
Creelo, disfrutalo, lloralo, gritalo a voz en cuello, vivilo…
El sueño se hizo realidad y con él, sepultó la pesadila.
Perdonenme, pero hasta acá llegué… Ya fueron demasiadas palabras y solamente quiero festejar.
Morón te amo, gracias por inundar mis venas de esta pasión sin igual.
Gracias, en definitiva, por este amor incondicional. Y el Gallo es Nacional!!.

@elgallogustavo.

viernes, 2 de junio de 2017

El único "Patrón" fue el Gallo

En la previa de una consagración tan demorada como anhelada, en el torneo regular, este Deportivo Morón “angelado”, que convierte en ilusión todo lo que toca, se dio un gustazo enorme por “Copa Argentina”, al derrotar merecidamente y sin atenuantes a Patronato de Paraná, en el “Estadio Florencio Sola” de Banfield, por los 32avos. de final del certamen argentino más federal, estableciendo un nuevo hito en su historia “copera”, al eliminar nuevamente a un equipo de la Primera División de nuestro medio, como ya ocurriera con Aldosivi de Mar Del Plata y Newell’s Old Boys de Rosario, durante la edición 2016 de la competición.

En efecto, este último jueves 1° de junio del corriente, un Deportivo Morón que reservó mayoría de habituales titulares para su compromiso del próximo martes, a las 20.05, frente a Platense, en el Nuevo Francisco Urbano, por la 34° fecha del Torneo de la Primera “B”, temporada 2017, dio una vez más muestras de personalidad y del buen juego individual y colectivo que lo llevara a la cima del campeonato local, a sólo unos pocos pasos de alcanzar un objetivo histórico, dejando en evidencia la identidad de un plantel, sin importar el nombre y apellido circunstancial de sus intérpretes en cancha, marca registrada de un cuerpo técnico tan laborioso como inteligente, que supo conformar un equipo humilde, solidario, virtuoso y capaz de grandes hazañas, sin resentir la idea o el concepto de juego, por más ausencias obligadas o tácticas que presente.

Ante un Patronato que, a priori, se pensaba iba a reservar mayor cantidad de titulares, en atención a su complicada lucha por mantener la categoría en Primera, sorprendería en primera instancia con un once conformado por varios de sus apellidos habituales, aunque a la hora que comenzara a rodar la pelota, los entrerrianos resultarían los sorprendidos, por un Morón “muletto” que lo superaría en el terreno desde el comienzo, gracias a una sólida defensa, un mediocampo atento y rápido, y una ofensiva “picante”, principalmente a partir de un Matías Pardo “intratable” para la última línea del “Patrón” y de enorme partido.
Por eso, no extrañaría que a los ’25 del primer tiempo, y luego de un tiro de esquina desde la derecha del ataque del Gallito, y frente a la multitud de hinchas de Morón que coparan el Sur, Matías Tabak ejecutara el envío sobre el área, para que luego de un roce en Cristian Broggi, la pelota le quedara de espaldas a Damián Toledo, quien ensayando una “chilena” IMPRESIONANTE, la colocara en el ángulo superior izquierdo de Sebastián Bértoli, para poner el uno a cero a favor del Gallo, con un auténtico GOLAZO del capitán de Morón, en la tarde de Banfield.

Sin mayores sobresaltos durante el resto de la etapa, y con la chance de ampliar la ventaja, a través de un cabezazo apenas ancho de Broggi, en el complemento, Rubén Darío Forestello, entrenador del “Patrón”, haría ingresar a Fernando Telechea y a cuanto delantero tuviese en el banco de suplentes, para intentar alcanzar un empate del que jamás estuviese cerca ni mucho menos mereciera o justificara, más allá de alguna que otra aproximación sobre el arco del Gallo, siempre bien defendido por Nicolás Angelotti y toda la línea de fondo, con destacadas actuaciones de Franco Racca, Nicolás Martínez, el referido Cristian Broggi y de Valentín Perales.

Precisamente, el rionegrino Valentín Perales, de gran partido, resultaría el protagonista destacado a los ’26 del segundo tiempo, cuando tras un tiro de esquina desde la izquierda, “peinado” casi en el punto del penal por Racca, derivaría en los pies de Perales que, ingresando solo y por sorpresa por derecha, cruzaría un remate bajo e inalcanzable para Bértoli, “estampando” el dos a cero para Morón, que tenía mucho de justicia y de relación directa con los méritos de uno y otro y, en definitiva, con el trámite del encuentro.

Sin mucho más por jugarse, ante un Deportivo Morón dominador en todos los sectores del campo, y superior futbolística y psicológicamente a su rival, contaría con alguna chance para ampliar aún más el marcador, en los pies de Javier Rossi, como Patronato de hallar el descuento, en el botín diestro de Telechea, ante el aliento constante del Pueblo de Morón que, por un par de horas, trasladó la fiesta habitual del Oeste al Sur del Gran Buenos Aires.

Con el pitazo final del "histórico" Juan Pablo Pompei, la postal del “estribo” del festejo grupal, frente a la numerosa gente del Gallo, refleja una vez más la comunión existente en este grupo de jugadores y cuerpo técnico que, a un paso de una consagración histórica en el torneo de la Primera “B”, se diera (y nos diera) un gustazo enorme por “Copa Argentina”, “volteando” a otro “muñeco” de Primera “A”, con la suficiencia y solidez de un grupo que no sabe de diferencias de categorías, pero sí mucho de sacrificio, humildad y hazañas.


Porque, en definitiva, en “Copa Argentina”, el único “Patrón” fue el Gallo.


@elgallogustavo.



                                     Foto: gentileza, Prensa Deportivo Morón.

domingo, 28 de mayo de 2017

A nueve de Atlanta y a quince del sueño

Este último sábado por la tarde, en el “Guillermo Laza” del Deportivo Riestra, el Gallo se trajo un empate de su visita a Fénix, por la 33° fecha del torneo de la Primera “B”, que a priori podría haber tenido “sabor a poco”, pero que en atención al desarrollo del encuentro, donde el “Cuervo” esfumara las diferencias entre uno y otro, por lo menos en la tabla, resultara a la sazón importante, dado que el Deportivo Morón no jugó su mejor partido, ni mucho menos, y por varios pasajes del encuentro fuera superado por su rival, en especial durante el transcurso del segundo tiempo, donde el local alcanzara la igualdad y contara con chances como para quedarse con los tres puntos.

En efecto, luego de un buen comienzo de partido de los dirigidos por Walter Otta, con una buena chilena en el área de Leandro Guzmán, que rozara el travesaño y saliera desviada, antes de arribar al primer minuto de juego, de a poco Fénix, en la ocasión local en Deportivo Riestra, comenzaría a predominar en el mediocampo, a partir de un buen partido de Giannunzio y fundamentalmente de Presedo, demasiado solo por la banda diestra, que obligara a Nicolás Ramírez a retrasarse constantemente para tomar sus subidas, el “Cuervo” arrimaría peligro al arco defendido por Milton Alvarez, en un Morón que extrañaría la ausencia de Emmanuel Giménez, en el quite y primer pase, del medio hacia la derecha.

Sin embargo, cuando el Gallo empezaba a pasarla realmente mal, ante un rival que le había quitado la pelota y con ella, la razón de ser de este equipo de Walter Otta, que sólo sabe ser protagonista en todas las canchas, a través de la posesión y circulación del balón en su zona de volantes, una buena combinación ofensiva iniciada por Nicolás Minici (reemplazante de Nicolás Martínez, quien ante Barracas recibiera la quinta tarjeta amarilla) y continuada en un desborde de Nicolás Ramírez, ya dentro del área, finalizaría con la diagonal de Minici y la correcta definición del lateral ante Francese, amagando a cruzarla hacia el segundo palo, para ubicarla en el primero, apenas el arquero se moviera sobre su eje.

Corrían 21 minutos de la primera etapa y el partido parecía cambiar de rumbo, con un Morón en ventaja y apostando a cualquier contra que pudiese ampliar el resultado, a partir de otro buen partido de Rodrigo Díaz, quien debiera hacerse cargo en exclusiva de la generación de juego del líder del torneo, ante la ausencia obligada de Gerardo Martínez, afectado de una dolencia renal de consideración, detectada una vez finalizado el encuentro del pasado martes, ante Barracas Central en el Nuevo Francisco Urbano.

Pese al desnivel, Morón no podría defenderse con la pelota y predominar anímica y futbolísticamente en el desarrollo, frente a un Fénix que retomaría las “riendas” del partido y finalizaría la primera etapa justificando el empate, en presencia de un líder del campeonato errático y sin volumen de juego.

En el complemento, las cosas empeorarían para el Gallo, puesto que el Fénix de Atilio Svampa saldría decidido a apretar al puntero del torneo, bien cerca de su arco, liberando por izquierda a Brian Miranda, su número diez, quien en apenas unos minutos estrellaría un remate en el travesaño de Milton y, segundos más tarde, a los ’10 de la etapa, provocaría una doble tapada en la línea de meta de la visita, la primera a cargo del propio arquero de Morón y la segunda, ante el rebote, en la mano de Damián Toledo, acción que Américo Monsalvo, árbitro del encuentro, sancionaría con penal y el mismo Miranda cambiaría por gol, apenas después.

Incentivados por el empate, los de Svampa profundizarían el dominio del balón y la presión sobre el arco del Gallito, generando otra salvada sensacional de Milton Alvarez, nuevamente apelando a su botín zurdo, como ocurriese con idéntico gesto técnico, frente a Barracas, en tiempo cumplido, para imponerse en el mano a mano al “nueve” de Fénix, Schinnga.

Desbordado por las bandas, con Presedo por la derecha, y el muy buen partido de Miranda por izquierda, Otta mandaría a la cancha a Javier Rossi y Matías Pardo, en lugar de Damián Akerman y Leandro Guzmán, para agotar los cambios, minutos más tarde, ante la lesión del autor del gol, Nicolás Minici, quien resultaría reemplazado por Cristian Broggi.

Con apenas un par de llegadas claras en el complemento, como un remate desde afuera de Rodrigo Díaz, el final en el “Guillermo Laza” se sufriría, puesto que el local contaría con nuevas chances para pasar al frente, por ejemplo, con un cabezazo en inmejorable posición de Schinnga, que se iría apenas ancho sobre el larguero de Alvarez o un remate de Garro que parecía tener destino de red y terminase estrellándose en los carteles publicitarios de detrás del arco.

El pitazo final de Américo Monsalvo repartiría puntos en cancha de Deportivo Riestra, entre un Fénix de impensado partido y un Morón lejano de sus mejores expresiones en el campeonato. Para colmo, el cuerpo técnico del Gallo deberá reorganizar casi toda la defensa, para el cotejo ante Platense, en el Oeste, ante las ausencias obligadas de Juan Ferreira y Franco Racca, quienes recibieran la quinta amonestación en la mañana del Bajo Flores.

Con “sabor a poco” en la previa, el punto ante Fénix resultaría más que importante, a cinco fechas del final del torneo, ante un “Cuervo” que superaría al Gallo en el rendimiento, pero que sin embargo no pudiera vencerlo.

Dejando en evidencia, de esta manera, otro de los grandes méritos de este equipo de Walter Otta: no perder aquellos partidos, en los cuales no se ha podido jugar bien.


A nueve de Atlanta (que juega el lunes 29, precisamente con Riestra, en el mismo escenario y aún debe quedar libre) y con quince puntos por delante, el Deportivo Morón “tacha” jornadas en su calendario, pensando en el “Calamar” y con el sueño grande cada vez más cerca.


@elgallogustavo.



                                       Foto: gentileza, Prensa Deportivo Morón.